Museo Etnográfico y Archivo Histórico Enrique Squirru

Patrimonio cultural de la ciudad de Azul

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MORTUI VIVENTES DOCENT: AUTOPSIAS EN LOS INICIOS DEL SIGLO XX – EL CASO BANKS DE LA CIUDAD DE AZUL

Trabajo de investigación presentado en II Jornadas Nacionales de Estudios sobre la Muerte y el Morir. Comodoro Rivadavia, Junio 2018.
Universidad Nacional de la Patagonia

 MORTUI VIVENTES DOCENT: AUTOPSIAS EN LOS INICIOS DEL SIGLO XX – EL CASO BANKS DE LA CIUDAD DE AZUL

ADAM, Sandra Gabriela (1) – EILERS, Gabriel Andrés (2) – PRAT, María Pilar (3)

PALABRAS CLAVES: autopsia – homicidio – Azul – historia – Banks

Los muertos enseñan a los vivos (en latín “Mortui viventes docent”). Este trabajo vislumbra las características, métodos y técnicas de realizar las pericias cadavéricas en los inicios del siglo XX, para lo cual se estudiaron las realizadas en un singular proceso penal ocurrido en la ciudad de Azul (provincia de Buenos Aires, Argentina).

Corría el año 1922 y la ciudad se convulsiona tras los homicidios ocurridos en la zona rural, en los establecimientos “El Trébol” y “La Buena Suerte”; siendo responsable el hacendado de origen irlandés Mateo Banks, que se convertía en el primer asesino serial de Azul por las muertes de 8 pobladores, 6 de ellos sus familiares directos. Como en todo proceso judicial (en antaño y en la actualidad con mayor tecnología) los cuerpos fueron sometidos a arduas autopsias y necropsias; las que fueron minuciosamente estudiadas luego de casi 100 años de ejecutadas.

(1) Licenciada en antropología, docente UNLP y UNICEN, Directora Museo Etnográfico y Archivo Histórico “Enrique Sierra” de Azul
(2) Encargado Archivo del Museo Etnográfico y Archivo Histórico “Enrique Sierra” de Azul

(3) Estudiante abogacía UNLP

INTRODUCCIÓN

Una autopsia forense, también llamada examen post mortem, siempre es solicitada por el juez ante cualquier muerte sospechosa de criminalidad y no puede ser rechazada por los familiares. Se trata de un procedimiento médico legal que emplea la disección, con el fin de obtener información anatómica sobre la causa, naturaleza, extensión y complicaciones que sufrió en vida un sujeto y permite formular un diagnóstico médico final o definitivo para dar una explicación de las observaciones clínicas que llevaron al deceso del individuo.

Debe resaltarse que la palabra necropsia difiere de autopsia, la autopsia es realizada por un individuo en su misma especie mientras que la necropsia se realiza en un cadáver diferente a la especie humana.

En el presente trabajo se analizan las ocho autopsias que fueran realizadas como consecuencia del crimen serial cometido por Mateo Banks, ocurrido en la ciudad de Azul provincia de Buenos Aires, en el año 1922, cuyas victimas fueron: Dionisio Banks (hermano); Sara Banks (sobrina); Juan Gaitán (peón); Claudio Loiza (peón); María Ana Banks (hermana); Juana Dillon (cuñada); Miguel Banks (hermano), y Cecilia Banks (sobrina).

Se contextualizo el análisis en ese momento histórico reflexionando sobre los preceptos jurídicos actuales y la aparición de exigencias por parte del derecho en torno a la importancia de buenas prácticas entorno a los procedimientos controlados y la rigurocidad en la cadena de custodia, entendiendo por esta al conjunto de medidas que deben adoptarse a fin de preservar la identidad e integridad de objetos o muestras que pueden ser fuente de prueba de hechos criminales que se investigan, para arribar a resultados con eficacia procesal. Por este motivo, “debe garantizar que el elemento de prueba o evidencia que se presenta en juicio, con el objeto de probar una determinada afirmación, sea el que ha sido reclutado y que no haya sufrido adulteraciones o modificaciones de parte de quieneslo introducen o terceras personas”.

Por otra parte, se observará cómo, con el transcurso del tiempo, se moldearon los contenidos y las incumbencias de lo que finalmente se conformaría como Ciencias Forenses Interdisciplinarias.

La palabra Forense viene de la Antigua Roma, donde una imputación por un crimen suponía presentar el caso ante un grupo de personas notables en el “foro”. Tanto la

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persona que se la acusaba por haber cometido el crimen como el denunciante tenían que explicar su versión de los hechos. La argumentación, las pruebas y el comportamiento de cada persona determinaba el veredicto o sentencia del caso.

Las Ciencias Forenses son un conjunto de disciplinas científicas que ayudan a la policía y la justicia a determinar las circunstancias exactas de la comisión de una infracción y a identificar a sus autores.

En el caso de las autopsias pasaron a ser de médicolegal o forense, como un desprendimiento casi imperceptiblemente de las pretéritas autopsias clínico- patológica, adquiriendo mayor peso, fisonomía propia e información muy detallada.

MATERIAL Y MÉTODOS

El presente trabajo se analiza desde una concepción histórica, utilizando el método de investigación analítico- sintético. Es indispensable que en el estudio de las cuestiones históricas se analicen los sucesos descomponiéndolos en todas sus partes para conocer sus posibles raíces, partiendo de este análisis se lleva a cabo una síntesis que reconstruye y explica el hecho histórico. El método analítico es el heurístico, palabra que proviene del término griego heurisko que quiere decir “yo busco, descubro” y que es el método que se usa para encontrar lo nuevo, lo que se desconoce. En historía sería el manejo de las fuentes escritas u orales principalmente a través del método de síntesis que es el hermenéutico, que quiere decir “yo explico” y que consiste en el arte y teoría de la interpretación, que tiene como fin aclarar el sentido del texto partiendo de sus bases objetivas y subjetivas.

Dentro de las especialidades históricas, nos apoyamos en la etnohistórica entendiendo la misma, como un cruce entre la historia y la antropología. Esta visión según Tijanero Morales, nos permite a través de documentos escritos, pasar de los estudios descriptivos a dar una visión más completa de la sociedad en cuestión. Con el enfoque diacrónico se puede correlacionar los cambios y continuidades de elementos culturales de un grupo étnico y a la vez es factible compararlo con otros elementos culturales en contextos contemporáneos.

Para este fin, se contó con la documentación histórica conformada – principalmente – por por la causa judicial original, cuya carátula es “BANKS M. – 1924” de trámite por el Juzgado del Crimen de Azul, departamento judicial del Sudoeste. (ver numero de expe)

El mencionado expediente judicial actualemente se encuentra en guarda en el Museo Etnográfico y Archivo Histórico de la ciudad de Azul, provincia de BuenoAires, y pertence al fondo documental de la muestra histórica seleccionada por el Departamento Histórico Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.

Otra fuente consultada fue la documentación periodística de la epoca en que ocurrió el hecho, el proceso judicial y bibliografía específica.
DESARROLLO

Antecedentes Mateo Banks

Mathew Banks y Ana Ward, inmigrantes irlandeses, se establecieron en 1867 en la localidad de Chascomús, provincia de Buenos Aires, donde nacieron todos sus hijos: María Ana en 1869, Dionisio en 1869, Miguel en 1871, Mateo en 1872, Pedro en 1875, Catalina en 1877 y Brígida en 1879. En 1897, se radicaron en una estancia en el partido de Azul, a la que bautizaron como "La Buena Suerte"; en 1899, adquirieron el establecimiento rural contiguo, al que llamaron "El Trébol".

A su muerte, Mathew deja a sus hijos, en condominio, los campos con más de cinco mil animales entre vacunos, lanares y yeguarizos. Ana Ward había fallecido en 1901, Pedro y Brígida en 1911.

Mateo Banks, hombre de prestigio social, en permanente ascenso, tenía una gran participación religiosa; presidía la Liga Popular Católica y portaba el palio en las procesiones. Era representante de la agencia de automóviles Studebaker. Practicaba el tenis con las jóvenes más distinguidas de la ciudad. Figuraba siempre en la primera línea en las notas sociales. Fue vice-cónsul de Gran Bretaña. Era miembro del Consejo Escolar, donde se ganó el respeto de sus conciudadanos por su práctica indulgente y comprensiva con las faltas de aquellos que le tocaba juzgar. Era partidario del confort y del lujo, y mantenía una posición social superior a su posición económica, era persona de muy buena presencia, caballero de trato amable, aire paternal y una serie de dones visibles que lo hacían agradable y atrayente.

También tuvo una destacada militancia en el Partido Conservador, del que fue un integrante importante. Era socio del Jockey Club y del Club Social de Azul, donde participaba de su gran afición: el juego. Sin embargo, Mateo Banks nunca tuvo un trabajo fijo, ni se le conoció realmente una actividad estable, en algún momento se vio

obligado a venderle a su familia su parte en el condominio rural.
Miguel, hermano de Mateo, se había casado con la señora Julia Dillon. Ellos con su hermana María Ana, soltera, y el peón Claudio Loiza vivían en "El Trébol".

Su hermano Dionisio se había casado con Sara Keena, prima segunda de los Banks, y producto de la unión eran tres hijas: Cecilia nacida en 1908, Sarita en 1910 y Anita en 1917. Ellos y el peón Juan Gaitán, vivían en "La Buena Suerte" a excepción de Sara Keena quien, al poco tiempo de tener a Anita, fue internada en un hospital de alienados en Buenos Aires, donde permaneció hasta su muerte.

La vida de ostentación y lujo que llevaba Mateo Banks no podía sostenerse, el juego era su perdición y lo llevó a la ruina económica.
El 8 de marzo de 1921, Mateo Banks les vendió a sus hermanos la parte de la tierra que había heredado de los padres. Pero no estaba dispuesto a quedarse sin nada. Comienza entonces a concebir la idea de apoderarse de las haciendas de sus hermanos desde un tiempo antes de asesinarlos.

Comenzó falsificándoles las firmas para quedarse con unos animales de la sociedad Banks Hermanos, y el 1° de abril compró estricnina en la farmacia, después determinarían los peritos que “hechó estricnina en la olla de los pucheros” que se cocinaban en El Trébol y en La Buena Suerte.

El 12 de abril de 1922, Mateo Banks comienza a dar forma al más grande de los crímenes de su época, para mantener su status social. Compró en la Casa Brumana una docena de cartuchos calibre 12, llevando consigo una escopeta. Anteriormente había comprado en Casa Vigna, cartuchos también para escopeta, pero calibre 16.

Los crimenes

El 18 de abril, visitó a su hermano aguardando algún descuido para colocarle estrignina en la olla del puchero y al rato se retiró, dirigiéndose a “El Trebol” donde actuaría de igual forma. A su regreso, creyó que en "La Buena Suerte" encontraría a sus hermanos Dionisio y a Sarita envenenados, sin embargo ve desplazarse a Dionisio de una habitación a otra, le efectuó un disparo por la espalda e inmediatamente otro. Ante las detonaciones y comprendiendo la realidad, Sarita gritó de terror e intentó huir; el criminal la alcanzó, la golpeó con la escopeta y la arrojó dentro de un aljibe, a diez metros al frente de la casa, donde la ultimó con dos disparos. Luego, busco un

pequeño colchón sobre el cual colocó a Dionisio que agonizaba.
Entrada la noche, se hizo presente el peón Gaitán en el sulky. Mateo que se encontraba al acecho desde largo rato, fue al galpón donde Gaitán estaba desensillando y sin mediar palabra, lo mató de un solo disparo. Muertos todos los habitantes, aseguró las puertas de la casa y en el sulky se dirigió a "El Trébol", llegando aproximadamente a las 20.00 horas. Le pidió a Loiza, que lo acompañara a "La Buena Suerte" porque Dionisio se encontraba enfermo. En camino, como a un kilómetro de llegar a "El Trébol", dejó caer el rebenque y le ordenó a Loiza que lo recogiera, cuando el peón retornaba con el látigo, lo mató de dos disparos y regresó a "El Trébol". A las 23.00 horas todos descansaban en la casa, cuando él golpeó la ventana del cuarto de María Ana, pidiéndole ir a "La Buena Suerte" porque Dionisio había empeorado; salieron y a los pocos

metros, Mateo, que marchaba con su escopeta un poco más atrás, le disparó por la espalda a su hermana que cayó sin vida.
Regresó a la casa, llamó a su cuñada Julia, y le pidió que preparara té porque estaba descompuesto. Luego quedó al acecho en la oscuridad. Julia se aprestaba a servir el té cuando murió instantáneamente, producto de un único disparo. Ante el sonido de la detonación, se alertó Miguel, que se hallaba enfermo en la cama, y Mateo penetró en su habitación y le efectivizó dos disparos. Restaba Cecilia que se encontraba aterrorizada e inmóvil en el comedor, donde murió de un disparo.

Mateo fue nuevamente al dormitorio de Miguel, que estaba agonizando recostado en la cama, quien le pidió que llamara a Julia, por respuesta recibió otro disparo y murió en el acto.

Hay dos habitantes de "El Trébol" que aparentemente salvaron sus vidas por una actitud misericordiosa del criminal: las niñas Anita Banks, hija de Dionisio y María Ercilla Gaitán, hija del peón Juan Gaitán. Antes de retirarse y sin haberlas tocado, las encerró en su cuarto. Finalizado su sangriento cometido, Mateo, se dirigió a la casa de un vecino y luego a la Ciudad de Azul.

El 19 de abril de 1922, Mateo Banks se presentó en la comisaría de Azul y dijo que, el día anterior, los peones Juan Gaitán y Claudio “el cabo negro” Loiza habían matado a “tiros de escopeta” a su familia. Asumió que para defenderse mató a Gaitán y dijo que Loiza se le escapó, aunque lo hirió. Como prueba de la supuesta

trifulca mostró su botín izquierdo “perforado por un proyectil”; después los peritos comprobarían que el agujero lo habría hecho él mismo.

Ese día, Mateo Banks quedó detenido e incomunicado a disposición del Juez del Crimen del Departamento Judicial del Sudoeste, doctor Guarberto Illescas. Un grupo de policías encabezados por el comisario Luis Bidonde recorrieron en tres autos y las 10 leguas que separaban las estancias de la ciudad de Azul. Cuando llegaron, la desolación del lugar les indicó que “algo grande había ocurrido”.

En el campo Buena Suerte mientras esperaban al Juez, se realizo una prolija inspección ocular con la información que suministraba Banks, al finalizar se realizó el mismo procedimiento en El Trebol, en todo momento se evidenciaba contradicciones gravísimas, lo que les llevo a pensar que era imposible que los hechos se hubieran sucedidos en la forma que se relataba.

Luego sabrían los investigadores, y así lo afirma el Fiscal en la acusación que el peón en realidad había sido engañado por el hacendado que lo llevó hasta allí y le disparó para que no se interpusiera en sus planes. El cuerpo de Loiza, fue hallado días después. Mateo, insistió que los peones habían matado a sus familiares pero fueron declaraciones largas, ambiguas y confusas; colmadas de detalles y numerosas referencias acerca cómo encontró los cuerpos y cómo los asistió mientras agonizaban.

El 23 de abril cambió de versión. Dijo que la noche del crimen había estado tomando caña con Gaitán, y que en un momento tuvo una “sensación inexplicable de alegría”. Afirmó que estuvieron largo rato y que en un momento la conversación viró en un pacto de sangre. Él estaba enojado con sus hermanos y el peón le dijo “que había concluido con todos”. Entonces lo habría querido extorsionar, y cobrarle dos mil pesos por cada asesinato; motivo que él consideró suficiente para dispararle.

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El 24 de abril de 1922, volvió a declarar. Esta vez confesó que fue “el único autor de las muertes” de sus hermanos, de su cuñada Julia Dillon y de sus sobrinas menores, Cecilia y Sarita. El motivo: “quedarse con las haciendas”. Dijo que les disparó con la escopeta Full ChoKed N 1399 con cabo de madera porque había sido descubierto en sus planes, y no podía dejar testigos. Después volvería sobre sus dichos, y diría que le habían sacado esa declaración bajo tortura.

En mayo de ese año, los médicos que lo peritaron en el Hospital Melchor Romero de La Plata determinaron que podría responder penalmente por esos hechos. En su informe fijaron: “1° Mateo B. no padece de enfermedad física alguna. 2° Mateo B. no padece de enfermedad mental. 3° En ningún momento de la vida de este sujeto ha existido un desórden (dixit) cerebral”.

Es la sentencia, la que narran los sucesos. El 12 de marzo de 1923, el jurado formado por Lisandro Salas, Armando Pessagno, y Aldo Bravo Almonacid lo condenó a prisión perpetua. Su defensor cuestionó la forma en la que se había incorporado prueba por lectura, sin que los testigos volvieran a estar en la sala y presentó un listado de casi 30 ausentes. El caso llegó a la Cámara de Apelación y de allí a la Suprema Corte provincial. Le dieron la razón y hubo un nuevo juicio. Esta vez, el 14 de junio de 1924, la Cámara 3era. de Apelaciones de La Plata le impuso la pena de reclusión perpetua por los homicidios; pero lo absolvió por la tentativa de envenenamiento y el delito de falsificación de instrumento público, que no consideraron lo suficientemente probado.

Banks ingresó a la Penitenciaría Nacional el 28 de marzo de 1925, procedente de la cárcel de La Plata. En febrero de 1926 fue trasladado a la cárcel del fin del mundo, en Tierra del Fuego, donde vivió 10 años. En 1936, por su avanzada edad, lo volvieron a llevar a la penitenciaría en la capital, donde permaneció hasta cumplir 20 años de prisión. Durante su encierro sólo sufrió una amonestación, y se ocupó de hacer buena letra, primero trabajando en “encuadernación y lavadero” y después “con regular aprovechamiento en tareas de limpieza”.

En 1942 consiguiera un permiso de libertad condicional; la pena le había sido reducida, por su buena conducta intracarcelaria. Había pagado su deuda con la sociedad y a ella se reintegraba.

Intentó regresar a Azul, pero la repulsa social se lo impidió. Su nombre y sus crímenes eran tan famosos que

hasta habían inspirado dos tangos: Doctor Carús, de Martín Montes de Oca, y Don Maté 8 (léase "Mateocho", el apodo con el que lo había bautizado la prensa), con música de Domingo Cristino y letra de José Ponzio.

Para sobrevivir, Mateo Banks cambió de identidad y se trasladó a Buenos Aires. Con documentos falsos a nombre de Eduardo Morgan, alquiló una pieza sin baño en la pensión de la calle Ramón Falcón 2178, en el barrio de Flores. El mismo día de la mudanza, con una toalla y un jabón, se dirigió Mateo Banks hasta el final del pasillo, entró en el baño y cerró con llave. Se desnudó y al meterse en la bañera resbaló. El golpe en la cabeza le provocó la muerte. Tenía 77 años.

Es importante mencionar que Banks había escrito sus memorias, en mas de 1200 paginas y con instrucciones precisas para su difución; estos escritos quedaron en la caja fuerte del penal de Ushuaia, y en el que Mateo habría cumplido la totalidad de la pena, pero por avatares del destino nunca se supo bien que paso con las mismas, solo se dijo que esos documentos se perdieron.

AUTOPSIAS

Una autopsia es un proceso de investigación, que consta de varios pasos, pudiendo existir variaciones, pero en esencia es el conjunto de operaciones de carácter manipulativo-quirúrgico, que se realizan sobre un cadáver con fines de estudio. Lo que se estudia es la causa de la muerte así como las condiciones que han llevado a la muerte.

Se sistematisa en el transcurso del siglo XVIII, a partir de los estudios cadavéricos realizados por Giovanni Baptista Morgagni, quien investigó y orientó sus estudios, especializándose en anatomía, fisiología, patología, fisiopatología e histopatología arribando a la expresión de autopsia clínico-patológica e introduciendo para esta práctica, reursos específicos como la mesa de Morgagni o de autopsia e instrumental modificado y modernizado.

Los trabajos de Morgagni fueron realmente un punto de inflexión de la antigua concepción de la disecciones- autopsia, con su temática y sus avatares; y un después, donde se ubicarán las autopsias “completas” que continuarán durante el siglo XIX. Surgiendo de esta manera el refinamiento científico, y finalmente el ordenamiento técnico y culminación teórico-práctica que se llevará a cabo en Austria y Alemania por Rokitanski y Virchow.

De este modo la sistemática de estudio incluía

secuencialmente un ordenamiento básico: los datos clínicos, el examen externo del cadáver, la técnica de apertura, y el examen interno. Se incluye el sistema nervioso central. Se comenzaba por donde se presumía localizada la patología mortal o principal, pero se examinaba todo el organismo. Por lo general este tipo de estudio tenía una finalidad sanitaria.

En el siglo XX, los preceptos jurídicos y la aparición de ciertas exigencias por parte del Derecho en torno a los cadáveres y a las muertes violentas, moldearon la estructura de lo que finalmente sería la autopsia médico- legal o forense, no tiene un interés sanitario, sino que tiene una finalidad social.

Surge de la clínico-patológica y adquiere sus propios métodos y técnicas para dar respuesta a objetivos complejos, entre ellos, Establecer la identidad del cadáver; Determinar la hora de la muerte, o el periodo temporal en el cual puede haberse producido; Determinar la naturaleza de la muerte, así se trata de una muerte natural o violenta, y en su caso las características de violencia homicida, suicida o accidental de la muerte; Determinar la causa de la muerte, tanto la causa fundamental como la intermedia y la esencial; Describir toda patología secundaria que presente el cadáver, así se trate de lesiones producidas por violencia como de patologías naturales; Establece gran parte de las circunstancias de la muerte, poniendo en relación los hallazgos de la autopsia con los elementos encontrados en el lugar de los hechos y con los datos sumariales que aportan otras fuentes, como es el caso de la policía y testigos; Aportar pruebas de tipo criminalístico a la investigación policial y judicial. Para responder a estos objetivosen el trascurso del tiempo se requirió de la incorporación y conocimiento de disciplinas aplicadas, con procedimientos forenses específicos, como la medicina forense, antropología forense, genética forense, odontología forense, química forense, dactiloscopia, balística, psicología forense, palinología forense, entomología forense, edafología forense entre otras.

Estos especialistas hoy forman parte de la denominada “Cadena de Custodias” como sistema de estricto control, basado en el conjunto secuencial y dinámico de obligaciones y responsabilidades que determina el procedimiento de control que se aplica al indicio material y al contexto, es decir, los elementos hallados en el marco

de la investigación de un delito.
Los médicos que realizaron las autopsias fueron: Dr. E.A.

Oviedo; A Pintos; L Molina Segura; M Galdos y los ayudantes doctores H Vásquez Domecq y Díaz Yolde, acompañados del Juez del crimen Dr. Illescas.

Con las formalidades de la Ley y dando cumplimiento a lo ordenado en el transcurso de la mañana del día 22 de abril, se practicaron siete autopsias. La octava autopsia correspondiente a Claudio Loiza se realizó el dia 24 de abril, porque su cuerpo fue hallado más tarde.

A continuación se trasncribirán dos de las ocho autopsias, la selección es debido a que fueron dos equipos médicos diferentes los que actuaron como peritos forenses.

Si bien le estudio solicitado es el mismo, existen interesantes particularidades en la forma de realizarlar y de hacer los informes requeridos:

Autopsias 1
Sara Banks
20.abril.1922
El examen del cadáver nos revela una niña de 11 a 12 años de edad, bien desarrollada, con buen esqueleto, buenas masas musculares y regular panículo adiposo, de piel blanco-rosado, cabellos castaños, presenatndo extensas manchas de color violáceo (manchas hipostáticas) que abarcan el dorso, cuello, torax, adbomen en sus partes lateral izquierdo.

No se observan signos de violencia que denote lucha.
Al examen externo del cadáver, encontramos en su brazo izquierdo desde el hombro hasta la muñeca y en el muslo del mismo lado, cara externa de ambos, abundantes heridas circulares unas longitudinales otras, que han interesado únicamente a piel del tejido celular, de color negruzcas y de trayectos azulados, algunos de sus orificios dan salida a unos cuerpecitos duros y negros, que comprobamos ser municiones; estas heridas han seguido una dirección de arriba hacia abajo y ligeramente de atrás hacia adelante.
Siguiendo el examen comprobamos en el cuero cabelludo, sobre la región parietal izquierda, y a dos traveses de dedo de la línea media, una herida contusa de una extensión de 8 centímetros, de dirección paralela a la línea media, esta herida ha interesado el cuero cabelludo, presente sus bordes entreabiertos, son algo irregulares de ángulos agudos en sus terminaciones y deja ver en su fondo la aponeurosis craneana, ligeramente mortificada, habiendo determinado una escasa hemorragia.
Presenta otra herida contusa, circular de medio centímetro

de extensión de bordes invertidos hacia adentro, situada en el occipital, lado derecho, que ha interesado el cuero cabelludo, sin lesión ósea.
El examen del dorso del cadáver nos revela la presencia de una herida de boca circular de 5 centímetros de diámetro, rodeada a su vez por una serie de perforaciones de la piel producidas por la penetración de municiones en una extensión, de 9 centímetros de diámetro.

Los bordes de la herida son circulares, apergaminados e irregulares, se encuentran situado a 3 traveses de dedo de la columna vertebral a la altura de las vertebras 8a, 9a y 10a dorsales; la herida es profunda y ha seguido una dirección de atrás hacia delante y ligeramente de arriba hacia abajo. Después de interesar los tejidos superficiales, piel, tejido celular y masas musculares, ha destruido completamente las costillas 8a, 9a y 10a en la parte que corresponde al orificio externo, la 11a y la 12a están fracturadas. Por la herida sale abundantes coágulos de sangre negra conteniendo municiones.

Procedemos a hacer una incisión longitudinal sigueindo la dirección de la columna vertebral, en una extensión de 50 centímetros, disecamos las parte sbalndas y levantamos el plano costal, inmediatamente comprobamos la presencia de una abundante hemorragia, con grandes coágulos sanguíneos en la que encontramos en la que encontramos municiones y los tacos que han servido para la carga. Eliminamos estos coágulos, encontramos el pulmón izquierdo en su lóbulo inferior completamente destrozado, como así también la pleura y su fondo de saco.

El diafragma ha sido perforado en la parte superior de su bóveda, lado izquierdo y por ella hace hernia un ansa intestinal.
El corazón ha sido también lesionado, pues presenta en plena pared del ventrículo izquierdo, la penetración de 4 municiones que han quedado alojadas en la masa muscular sin haber llegado a atravesar la pared de dicho ventrículo. Hicimos también una incisión longitudinal anterior que partiendo de la horquilla a terminar en el pubis, disecamos las partes blandas y levantamos el plastrón externo-costal, para observar los órganos de la cavidad torácica, quienes, no presentan otras lesiones que las anteriormente descriptas.

Abrimos la cavidad abdominal, que no presenta nada anormal en ninguno de sus órganos, procedemos entonces a extraer el estómago, previa ligadura hecha, en el cardias y píloro, también extraemos una porción de hígado y

riñón, que colocamos en un frasco especial para su correspondiente análisis.
De lo anteriormente expuesto, llegamos a las siguientes conclusiones: que la herida que se observa en el brazo y muslo izquierdo ha sido hecha por un tiro de escopeta a una distancia no mayor de 3 centímetros; que esta herida es de carácter leve; que la herida que presenta en el dorso ha sido hecha igualmente, por un disparo de escopeta a una distancia no mayor de un metro y medio; que esta herida es de carácter grave y es la que ha determinado la muerte; que la muerte no ha sido instantánea, pudiendo calcular la agonía de un minuto mas o menos; que la herida que presenta en la parte superior de la bóveda craneana, ha sido producida por un instrumento romo y ocasionada durante la vida; que esta herida es carácter leve; que la otra herida del cuero cabelludo, ha sido hecha también con un instrumentos romo siendo igualmente de carácter leve; que dado el grado de descomposición del cadáver, podemos calcular que la muerte data de 40 a 48 horas.

Firmado: Ernesto A. Oviedo y Luis Molina Segura, médicos
Nota: el cadáver estaba vestido con el traje de entrecasa, calzaba botas de cuero y medias largas. Todo su traje se encontraba mojado y presenta desgarraduras que corresponden a las lesiones anteriormente mencionadas. Cabe aclarar que este mismo equipo profesional realizan los procedimientos forenses de los cadáveres de Claudio Loiza, Miguel Banks, Cecilia Banks, Juan Illescas O Gaitan.

Autopsia 2
Dionisio Banks
20.abril.1922. Inspección del cadáver – Despojos de sus vestidos. Persona de regular estatura, de piel balnca, que demuestra un buen estado de nutrición, con buen desarrollo del panículo adiposo; al examen exterior se constata la presencia de una hidrocele del testículo izquierdo, observándose también manchas cianóticas en el abdomen y el escroto.
La cara abultada con edemas palpebrales con marcadas cianosis, no se notan signos de descomposición orgánica. Región posterior del cadáver. Manchas equimóticas diversas producidas por la posición dorsal en que ha estado colocado el cuerpo hasta el momento de la autopsia en la región glútea inter-escapular y cervical posterior;

obsérvase materiales fecales en el contorno del orificio anal, producto del relajamiento esfinterianos producidos por la muerte. Observase en la región escapular, lado izquierdo, un orificio circular de dos y medio por dos y medio centímetros de diámetro, situado por dentro de la línea axilar-posterior, a tres centímetros por fuera de a columna vertebral entre la quinta cervical y primera dorsal a la altura aproximada de la espina del omóplato, presente un orificio de entrada de tres centímetros de ancho por dos y medio de alto con cuarenta orificios del tamaños de tres milímetros de os cuales se extraen municiones que adjuntamos.

Procediendo a la autopsia medico legal y practicando una incisión sobre la columna vertebral en toda su extensión, procedimos. Disecar piel y tejido celular y juntamente al orificio de entrada detallado anteriormente, se constata que la descarga ha interesado también los planos musculares y destruido en su totalidad el omóplato y la tercera, cuarta y quinta costilla. Dejando una abertura de diez centímetros de diámetro por la cual hace hernia el pulmón y aparecen coágulos sanguíneos.

Siguiendo la disección hacia fuera, encontramos que la herida externa colocada sobre la línea axilar-posterior es también penetrante, habiendo destruido dos costillas perdiéndose en pleno tejido pulmonar. Colocado el cadáver en posición dorsal, se practica una incisión del mentón al pubis interesando piel y tejido celular poniendo al descubierto el plastrón esternal, se procede su abertura, se abre el peritoneo y queda a la vista los órganos torácicos abdominales.

Se procede de inmediato a extraer el pulmón juntamente con el corazón, el lóbulo izquierdo de pulmón se encuentra atravesado en varias direcciones, encontrándose el pulmón en ciertas partes destruido y convertido en palilla de entre la cual se recogen algunas municiones que se acompañan conjuntamente con el taco de la carga.

El corazón examinado exteriormente, presenta orificios de entrada de municiones que perforando el pericardio han atravesado el miocardio.
Abierto el corazón, se comprueban las perforaciones del miocardio por su cara anterior y posterior. Estos orificios de dos milímetros de diámetro se encuentran situados en el tercio inferior del ventrículo izquierdo.

La cavidad torácica encierra coágulos sanguíneos en abundancia, signos de una profusa hemorragia interna, determinada por las heridas cardias-pulmonares,

hallándose también algunas municiones que se adjuntan. Por debajo del diafragma se constata el estomago y las ansas intestinales distendidas, previa ligadura del cardias y del píloro, se extrae el estómago con su contenido, el cual es depositado en un frasco para el examen químico.
Se pone en descubierto el hígado y se observa en su superficie la presencia de heridas determinadas por municiones. Se disecciona un fragmento para su examen químico-biológico. Se abren las ansas intestinales que presentan manchas esquimóticas en las placas de Payer, índice del comienzo de la putrefacción; los riñones son extraídos y uno de los cuales se retienen para el examen químico.
Considerando que las lesiones anatómicas del pulmón y del corazón son de proporciones tales que no permiten la supervivencia y no encontrando otra causa de muerte, los peritos que suscriben declaran: primero, que el fallecimiento de Dionisio Banks , se ha producido por las heridas que penetraron por la espalda han interesado el pulmón y corazón; segundo, que una descarga ha sido hecha a una distancia no mayor de sesenta centímetros, por cuanto como lo demuestran las experiencias del Doctor Lachiese, las heridas cuanto producidas por descargas con municiones hasta esa distancia determinan un orificio único, sin embargo para ser terminantes necesitaríamos conocer el poder del arma y la clase de pólvora que ha sido empleada; tercero, que el otro disparo ha sido hecho a mayor distancia, así lo demuestra las municiones esparcidas de un diámetro de quince centímetros de extensión; cuarto, que no habiendo signos anatómicos que pongan en evidencia la presencia de un tóxico, se requiere una investigación química de las vísceras extraídas para determinar si la victima fue previamente envenenada; quinto, que teniendo en cuenta los órganos interesados y la extensión de sus lesiones anatómicas, Dionisio Banks, ha muerto por las descargas de escopeta y no ha podido vivir por un término mayor de diez minutos. Es cuanto tenemos que informar a S.S. Firmado: Adolfo Pintos y Manuel Galdós, médicos
Cabe aclarar que este mismo equipo profesional realizan los procedimientos forenses de los cadáveres de Julia Dillons de Banks y a María Ana Banks.

Comparaciòn

Sin perjuicio del tiempo comparado, y tenieindo en cuenta que las autopsias aún no poseían una manera única de

procedimiento, con el consiguiente riesgo de anarquía sobre su práctica que reduce la efectividad de sus resultados, los procedmeintos del inicio de siglo y las actuales son coincidentes respecto a que la autopsia:

a) tienen un método regular universal. Es decir, una técnica uniforme aplicable indistintamente para todos los casos, conformando el concepto de metódica;
b) tienen una técnica definida aplicable al caso particular. Es el concepto de sistemática: la aplicación del método general al caso particular;

c) registra los cambios anatomopatológicos observados, y que los mismos son o intentan ser explicados por medio de bases fisiopatológicas, conocidas o teóricas, respectivamente;

d) tienen un sustento macroscópico, y a su vez, son complementados por los hallazgos histopatológicos.
No cabe duda, que la influencia de estos conceptos perduran en la práctica actual. Prosiguiendo con sus trabajos y madurando en el proceso de la investigación necrópsica, constituyen los pilares de la autopsia anatomoclínica:

En síntesis: arribamos que el procedimiento forense de autopsia no ha cambiado a lo largo de los últimos años en lo referente – y exclusivo – al procedmeinto en sí, sinó que las avatares diferenciales se basan en la tecnología que se avecinó, dandole al profesional mayores herramientas de utlización con el fin de una verdad manifiesta a través de su conocimiento empírico.

La tecnología trajo una mejor y detallada descripción, pero cimentada en los idénticos procedmientos de inicio de siglo.
La diferencia se podría asentuar en la la injerencia de las leyes vetando, disponiendo, ordenando o reglando actos médicos; lo que denota una evolución histórica del marco legal y jurídico que signó el camino de la autopsia forense por sobre su evolución técnico-científica particular. 
COMENTARIOS FINALES

Este tipo de trabajos nos llean a reflexionar a cerca de cómo se genera y se valida el conocimiento en las ciencias y analizar los preceptos que se emplean para justificar los datos científicos, considerando los factores sociales, psicológicos e históricos que entran en juego.

Presentar a los investigadores los orígenes de distintas disciplinas que hoy están consolidadas, su propio relato, las consecuencias y avances de las diferentes técnicas y metodologías del pasado, para el estudio y comparación,

con la ciencia actual sin duda son la base sólida de enseñanza y guía en su labor del porvenir.
En este contexto, la causa de Bateo Banks fue apropiada con la finalidad que proponíamos en el trabajo.

Los datos recogidos en ella fuerón valioso, se logró rescatar la metodología y las tecnicas utilizadas en las primeras decadas del siglo XX, en un pueblo bonaerense, con respecto al tratamiento de cuerpos resultantes de homicidios.

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Creado: 2021-04-18 19:02:16 - Modificado: 2021-04-18 19:02:16

 

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